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Gogo


Breve historia

Fundado por Carles Canut y Santiago Sans con la denominación de Gogo (Teatro Experimental Independiente), se presentó ante el público con el estreno de El matrimonio del señor Mississippi, de Friedrich Dürrenmatt, dirigida por Sans, en el Instituto de Estudios Norteamericanos de Barcelona en 1964. La obra había sido publicada apenas un año antes por Primer Acto.

El grupo tuvo varios directores que se sucedieron a lo largo de su historia (Santiago Sans Mario Gas, Javier Ríos, Juan Manuel Gisbert) y también se produjeron bastantes cambios en lo que se refiere a sus demás miembros, lo que dio lugar a otras tantas variaciones sobre la orientación de sus puestas en escena. Fue, en todo caso, un colectivo bastante amplio, con una veintena de componentes, los cuales asumían en cada caso tareas especializadas (interpretación, dirección, escenografía, etc.).

En sus primeros años, se centraron en el montaje de obras de grandes dramaturgos extranjeros (Dürrenmatt, O’Neill, Albee, etc.), que estaban ausentes o poco presentes, por lo general, en las carteleras españolas. Más adelante, dieron cabida en sus producciones a textos de autores españoles (Ramón María del Valle-Inclán, Miguel de Unamuno, Alfonso Sastre, Luis Matilla, etc.) e incluso realizaron alguna creación colectiva.

Uno de sus principales éxitos fue su versión de El adefesio, de Rafael Alberti, dirigida por Mario Gas, que hizo temporada en el Teatre Capsa.

Una característica especial del grupo fue su relación con el Instituto de Estudios Norteamericanos, que les cedía espacios para los ensayos y las representaciones. De hecho, las representaciones del grupo se centraron muy prioritariamente en Cataluña, en general, y en Barcelona, en particular, donde participó en la programación de Operació Off Barcelona, organizada en 1967-68 y realizada en el Casino de l’Aliança del Poble Nou para que varios grupos independientes pudieran mostrar sus espectáculos. Gogo estuvo presente precisamente con El adefesio.

Por lo que se refiere a las tendencias estéticas del grupo, en la encuesta a un amplio número de colectivos realizada por Moisés Pérez Coterillo para Primer Acto, declaraban: “Las últimas fases nuestros trabajos nos han llevado preferentemente a un lenguaje crudo, desnudo y exasperado, en el que una situación conflictiva planteada evoluciona hacia un estado límite o de ruptura, y también hemos utilizado un lenguaje crítico grotesco, con deliberada deformación de arquetipos e instituciones. Nuestro propósito es el acercamiento a unas realidades a través del teatro como arma expresiva, el enfrentamiento crítico de estas realidades y al lado del espectador, participante potencial, trabajar juntos en una experiencia colectiva, sin posturas dogmáticas previas ni esquemas didácticos estrictamente formulados” (oct.-1974).