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Tábano


Breve historia

Tábano es otro de los grupos de referencia en la historia del Teatro Independiente español, no sólo por su influencia y su larga trayectoria, sino también por su papel de dinamizador de las reflexiones, debates e iniciativas que se llevaron a cabo dentro de aquel movimiento.

Fue fundado por Enriqueta Carballeira, Alberto Alonso, Juan Margallo y José Luis Alonso de Santos tras su paso por el Teatro Estudio de Madrid. El nombre fue idea de Alonso de Santos y alude a una frase de Sócrates: “Dios me puso sobre la ciudad como el tábano sobre el caballo, para que no se adormezca ni amodorre”.

Muy significativamente, el primer montaje del grupo fue una obra de Romain Weingarten, El verano, dirigida por Trino Martínez Trives en 1968. Este había sido el introductor en España del Teatro del Absurdo, gracias a sus relaciones con Ionesco y Beckett, y uno de los principales animadores del Teatro de Cámara y Ensayo en los años 50, en gran parte a través de sus colaboraciones con un grupo histórico de aquella época, Dido Pequeño Teatro, que había sido fundado en Madrid por Josefina Sánchez Pedreño en 1954. Así, podría decirse que el primer montaje de Tábano escenificaba de alguna forma el paso del testigo del más valioso Teatro de Cámara y Ensayo al Teatro Independiente.

Los comienzos de Tábano fueron difíciles: de su segundo proyecto, una creación colectiva titulada El juego de los dominantes, apenas pudieron ofrecer tres funciones en 1969 a causa de la prohibición de la censura y, además, les supuso una multa de 25.000 pesetas. Seis meses después, estrenaron La escuela de los bufones, de Michel de Ghelderode, en Valladolid, con la que apenas alcanzaron seis funciones.

Pero en junio de 1970 ocurrió un acontecimiento histórico: el estreno en Madrid de su tercer espectáculo, Castañuela 70, que tuvo una extraordinaria repercusión tras su presentación en el Teatro Marquina y más aún tras su paso al Teatro de la Comedia, superando las 100 funciones y los 60.000 espectadores. En pleno éxito, el espectáculo fue suspendido por orden gubernativa debido a una algarada reivindicada por un desconocido y sedicente “Frente Revolucionario Marxista Leninista Pensamiento Mao Tse Tung”. Se sospecha con sólidos fundamentos que el incidente fue una provocación, tal vez de grupos de extrema derecha, tal vez de la propia Policía, tal vez de ambas partes.

En 1971, Tábano hizo las maletas y comenzó su primera gira por Europa: 50 días de viaje, 21 funciones, con una media de 400 espectadores, y 8.400 kilómetros recorridos. Hacían representaciones en locales proporcionados por asociaciones de emigrantes españoles, viajaban en furgoneta y dormían en las casas de los trabajadores.

En ese mismo año, escribieron colectivamente Piensa mal y acertarás, que fue prohibida íntegramente. Presentaron seguidamente a la censura un texto de Peter Weiss, De cómo el señor Mockinpott consiguió liberarse de sus padecimientos, que fue igualmente prohibido. En agosto, estrenaron en el Teatro Reina Victoria de Madrid El retablo del flautista, de Jordi Teixidor, que fue prohibida por la Dirección General de Cultura Popular al día siguiente de su primera función. Ello produjo un amplio movimiento de solidaridad con Tábano y diversos artistas plásticos (Genovés, Corazón, Viola, Serrano, Equipo Crónica, etc.) donaron obras para que el grupo pudiera mantenerse.

Para sobrevivir, el grupo trabajó en RTVE, en cine —por ejemplo, en Flor de Santidad de Adolfo Marsillach— y en el café teatro Ismael, con la obra Mary Bloom. Además, en octubre de ese año realizaron su segunda gira por la emigración, representando en Francia, Alemania y Holanda.

En octubre de 1972, llevaron al Pequeño Teatro de Magallanes de Madrid, gestionado por el T.E.I., un nuevo montaje: El retablillo de don Cristóbal, de García Lorca. Con él, harán funciones en barrios y sus primeras giras importantes por Andalucía, Esuskadi y Galicia, así como su tercera gira por la emigración. Fue el espectáculo más representado de esta primera etapa del grupo.

El año 1973 fue testigo tanto de grandes éxitos como de grandes crisis en el seno del Tábano. El grupo participó en los Festivales de Lyon y Nancy (Francia) y viajó a América para intervenir en los de Manizales (Colombia), Bogotá, Caracas y Puerto Rico. El golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende en Chile, el choque con la dura realidad americana y la confrontación con sus gentes de teatro hicieron que el grupo se replanteara en profundidad sus alternativas de futuro y varios miembros se quedaron allí para trabajar en el teatro latinoamericano.

En 1974, estrenaron Los últimos días de soledad de Robinson Crusoe, versión propia del espectáculo elaborado y dirigido por Jérôme Savary en el Grand Magic Circus. Proyectaron entonces comprar una carpa para distribuirlo, pero lo impidieron problemas económicos debidos al alto coste del montaje, que implicaba hacer giras transportando tres toneladas de material.

Dos de los miembros más importantes del grupo, Juan Margallo y Petra Martínez, decidieron dejarlo para fundar El Búho, lo que dio lugar en 1975 al inicio de una nueva etapa para Tábano, ahora con dirección de Guillermo Heras, que fue responsable de la mayor parte de las puestas en escena siguientes.

Estas dieron continuidad a la línea de teatro crítico, humorístico y popular que fue siempre característica del grupo con el estreno de La ópera del bandido, una dramaturgia propia sobre el texto de John Gay, que alcanzó 170 representaciones y 81.000 espectadores.

No obstante, tras realizar con este espectáculo su cuarta gira por la emigración (en 22 ciudades de Francia, Holanda, Alemania, Suiza y Luxemburgo), se encontraron a su vuelta con que era prohibido. No obstante, la prohibición fue levantada un mes después, lo que les permitió girar por un total de 54 ciudades de Valencia, Aragón y Cataluña. La muerte de Franco les sorprendió en Santander, antes de realizar su gira por Euskadi. Por otro lado, con La ópera del bandido se abrió al público la Sala Cadarso de Madrid en 1976; y con esta obra actuaron en la Bienal de Venecia.

En octubre de 1976 estrenaron en Barcelona otra creación colectiva, Cambio de tercio. El montaje tendrá un éxito similar al de La ópera del bandido y lo mismo se puede decir de los siguientes: Schweyk en la Segunda Guerra Mundial, de Bertolt Brecht; El nuevo retablo de las maravillas, sobre textos de Cervantes; Un tal Macbeth, versión muy libre de la obra de Shakespeare, que el grupo situó en un ambiente de “serie negra”; o Se vive solamente una vez, realizada a partir de Cuestiones Marxistas, de Manuel Vázquez Montalbán.

Seguidamente, Tábano estrenará otros dos espectáculos (La mueca del miedo, de Dario Fo en 1982, y El suicida, de Nikolái Erdman en 1983) antes de desaparecer definitivamente en 1984.