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Esperpento de Sevilla


Breve historia

Esperpento de Sevilla surgió en 1968 a raíz de una escisión que se produjo en el seno del legendario grupo Tabanque, que a su vez procedía y seguía de alguna forma vinculado al T.E.U. de Sevilla.

Se formó con la incorporación de doce personas y tuvo desde sus inicios una decidida vocación profesional y de compromiso social y político, con una clara intencionalidad antifranquista y progresista.

Su línea de trabajo combinaba unas manifiestas raíces culturales andaluzas con técnicas teatrales inspiradas en Brecht y en la Commedia dell’Arte con el objetivo de desarrollar una estética propia, que bautizaron como “estética de lo borde”.

El grupo entendía este último concepto en su doble acepción: como bordería, lo que les llevó a incorporar a sus espectáculos elementos del cabaret o la zarzuela; y como reivindicación de la condición de estar en el límite entre España y Europa. Algo así como el esperpento valleinclanesco, pero visto desde una perspectiva andaluza, según declaración propia. Todo ello quedó reflejado en un manifiesto titulado Aproximación a la estética de lo borde, que hicieron público en 1972.

Otra de las características del grupo fue su especial voluntad de llegar a un público integrado por trabajadores, especialmente emigrantes. Con tal fin, realizó giras por diversas ciudades industriales europeas —organizadas frecuentemente por partidos políticos antifranquistas— para representar sus espectáculos en los lugares en los que se concentraba gran parte de la emigración andaluza de la época.

Su primer espectáculo fue un sorprendente montaje de Antígona realizado con la colaboración del grupo de rock Smash, si bien era la segunda vez que se llevaba a cabo este proyecto, pues ya había sido abordado anteriormente por Tabanque. El montaje consiguió 16 representaciones, lo que no puede considerarse poco, dado que era la primera producción del grupo.

Otros espectáculos muy relevantes y representativos de la trayectoria de Esperpento fueron Cuento para la hora de acostarse, de Sean O’Casey, que trasladaba a Andalucía lo que en el texto original sucede en Irlanda; los Diálogos de Ruzante, de Angelo Beolco “El Ruzante”, y ¿Qué negocio no es estafa?, de Carlo Goldoni en versión de Pedro Álvarez Ossorio.

En los años 70, una parte de Esperpento se escindió para formar otro grupo andaluz de referencia, Teatro del Mediodía. No obstante, ambos acordaron en 1979 un esquema de colaboración para llevar adelante un singular proyecto común: el Teatro de Repertorio, una experiencia de gestión y programación que realizaron ambos grupos de manera conjunta en el Teatro Lope de Vega de Sevilla y que se inauguró con el estreno de una versión del Woyzeck, de Büchner, que llevó a cabo Esperpento.

En su dilatada trayectoria, pasaron por el grupo numerosos intérpretes, actores, directores y escenógrafos que alcanzaron reconocido prestigio, como Juan Carlos Sánchez, Roberto Quintana, Mariana Cordero, Justo Ruiz, Juan Motilla, Aurora Sánchez, Consuelo Trujillo, José Mª Rodríguez Buzón, Pedro Álvarez-Ossorio, Antonio Andrés Lapeña, Juan Ruesga, Rolando Campos, Roberto Luna etc. Además, algunos de sus miembros desarrollaron más adelante una destacada labor en el mundo de la política, como Alfonso Guerra y Amparo Rubiales.

El grupo desapareció a finales de los años 80 coincidiendo con la implicación de algunos de sus principales integrantes en la fundación del Centro Andaluz de Teatro (CAT).