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El Can Non


Breve historia

Fue fundado a finales de 1969 por Miguel Arrieta, Esperanza Abad, Carlos Cruz de Castro y Francisco Estévez; es decir, un director y autor de teatro, una cantante y dos compositores, lo que da idea del fuerte peso de la música en el trabajo del grupo.

En efecto, El Can Non (denominación final de una compañía que también fue conocida como Canon, Can-Non u otras variantes) fue un proyecto extremadamente original en el que se mezclaba la música contemporánea y la investigación teatral de vanguardia en dosis variables, dando lugar a espectáculos barrocos, teñidos de humor y sentido lúdico, y que rara vez, si es que alguna, dejó indiferentes a los espectadores.

Fueron extremadamente prolíficos. En sus poco más de cuatro fechas de historia, realizaron una veintena de producciones, entre musicales y teatrales, iniciadas con una basada en textos de Quevedo bajo el título de …Y no lo decimos por mal! Y, aunque el número de representaciones de cada una de ellas fue normalmente limitado, representaror en una apreciable cantidad de localidades en las que no pasaron precisamente desapercibidos.

Sus integrantes compaginaron su dedicación a El Can Non con otras actividades escénicas y musicales. Cabe citar las que algunos de sus miembros hicieron con el famoso grupo musical Koan o que Carlos Cruz de Castro compuso la música del Danzón de Exequias que puso en escena Ditirambo.

Varios de ellos realizaron posteriormente colaboraciones con otros proyectos teatrales, como fue especialmente el caso de Esperanza Abad, una de las sopranos más importantes de la música contemporánea española, que intervino, entre otros espectáculos escénicos, en Los baños de Argel, de Cervantes-Nieva, o en La sangre del tiempo, de Ángel García Pintado; y que, sobre todo, ha desarrollado una larga colaboración con la compañía Atalaya de Sevilla.