¡Viva el Duque, nuestro dueño!, de Teatro Libre
Breve historia
¡Viva el Duque, nuestro dueño!, primera obra dramática de José Luis Alonso de Santos, alcanzó un éxito inusual y casi hasta desproporcionado para ser el texto de un autor que era novel en el campo de la literatura dramática, si bien llevaba en contacto con el teatro desde 1964.
El Teatro Libre presentó ¡Viva el Duque, nuestro dueño! en el Pequeño Teatro de Magallanes de Madrid el 19 de noviembre de 1975 con dirección del propio autor. Por la fecha del estreno, y dado que permaneció en cartel hasta 1977, bien puede calificarse a José Luis Alonso de Santos como un dramaturgo del posfranquismo.
Con este trabajo, el grupo Teatro Libre dio el salto definitivo al campo profesional: consiguieron más de 150 representaciones en España y Francia, obtuvieron un premio en el Festival de Sitges y asistieron al Festival de Nancy en 1976.
La crítica fue mayoritariamente elogiosa: "[...] me place testificar mi aprobación sin reservas al autor, a la dirección y a los intérpretes del grupo Teatro Libre...", dijo Antonio Valencia. A su vez, Enrique Llovet resaltó especialmente los méritos del texto: "El grupo Teatro Libre ha mantenido varios días un texto agudo, ingenioso y de infrecuente buena calidad, texto no oportunista ni cristalizado por los dogmáticos estereotipos de la época". Más ponderada fue la opinión de Fernando Moreno, que calificó la obra de "interesantísima propuesta del Grupo de Teatro Libre, bien trabajada e interpretada, en la que algún bache de ritmo [...] no empaña el resultado muy favorable de su conjunto". A su vez, Fernando Lázaro Carreter la conceptuó de "obrita que roza la perfección", pero no por ello dejó de señalar lo que, para él, eran sus fallos: la esporádica alternancia con el "pastiche" de obras clásicas, el peso excesivo de la parodia y algo de superficialidad en el análisis del microcosmos de los personajes (Cristina Santolaria. “José Luis Alonso de Santos y el Teatro Independiente: veinte años de vinculación (1960-1980)”. En Anales de Literatura Española Contemporánea, 23, 1998).
¡Viva el Duque, nuestro dueño! muestra a un grupo de cómicos de finales del siglo XVII durante el ensayo de El Duque de Gondomar, obra que representarán, dos días después, ante el duque de Simancas. A través del ensayo se vislumbrará la miserable vida de los cómicos, asediados por el hambre, los tributos, la Inquisición, las levas, etc. Todos estos problemas surgirán en "tensión dialéctica", como dice Fernando Lázaro Carreter, con las escenas de El Duque de Gondomar. A su vez, esta obrita, compuesta de una loa introductoria y cinco jornadas, y ambientada en la Edad Media, presenta la victoria de un antepasado del actual duque de Simancas contra los árabes. Con su representación, se pretende conmemorar el inicio heroico de la estirpe del duque.
La comedia que se está ensayando, y que supuestamente ha escrito Carcoma, dueño del carro de los cómicos, se trata, en realidad, de una parodia de la literatura heroica que contrasta violentamente con la miseria en la que viven sumidos los actores.
Las esperanzas que los componentes del grupo depositan en su estreno ante la nobleza, estreno que les podría conducir hasta la Corte madrileña y poner así fin a sus penalidades económicas, chocarán con la realidad impuesta por el duque, quien rechaza su representación porque ese año quiere "soltar toros".
Ficha artística
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Título
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¡Viva el Duque, nuestro dueño!
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Grupo
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Teatro Libre.
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Estreno
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19 de noviembre de 1975 en Madrid.
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Autor
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José Luis Alonso de Santos.
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Dirección
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José Luis Alonso de Santos.
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Escenografía, iluminación, vestuario y producción
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Teatro Libre.
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Intérpretes
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Ángel Barreda, Ángel Pisonero, Eloína Casas, Francisco Gutiérrez, Javier Chamorro, Luis Sánchez, Paco Pérez y Susana Riber.
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Para saber más...
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Las fichas de este sitio web han sido elaboradas sobre la base de la información contenida en los documentos que figuran en su Bibliografía general, en la base de datos de Estrenos teatrales del CDAEM, en otros materiales accesibles por vía digital y en los artículos que se hallan referenciados, en su caso, en los propios textos de las fichas.
En el caso de esta, se ha obtenido información de manera particular de:
Santolaria, Cristina (1995), “El demonio, el mundo y mi carne, de J. L. Alonso de Santos: el eslabón que cierra una trilogía”. En Teatro, 6-7, Universidad de Alcalá de Henares, 217-247.
Santolaria, Cristina (1998), “José Luis Alonso de Santos y el Teatro Independiente: veinte años de vinculación (1960-1980)”. En Anales de Literatura Española Contemporánea, 23, 791-810.
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