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Teatre de l´Escorpí


Breve historia

Fue creado en 1974 por Josep Montanyès, Fabià Puigserver, Guillem-Jordi Graells y Juan Nicolás junto con miembros procedentes del Grupo de Estudios Teatrales de Horta, alumnos del Institut del Teatre y algunas personas que ya contaban con una larga trayectoria en el Teatro Independiente, como Carlota Soldevila.

Su fundación y desarrollo fue posible, en gran medida, gracias al apoyo de quien entonces era director del Institut del Teatre, Hermann Bonnín, que estimuló la creación del grupo haciendo que inaugurara la actividad del Departamento de Actividades Escénicas (DAE) del Institut.

Al igual que otros grupos independientes de Cataluña, se definió desde sus inicios por su voluntad de centrarse en la dramaturgia catalana, criterio que mantuvo a lo largo de toda su trayectoria —de hecho, el grupo estaba de alguna forma vinculado a colección editorial "El Galliner", que publicaba obras del teatro contemporáneo catalán—, y por hacer un teatro de claro compromiso social y político.

Concebida todavía como una compañía integrada por un elevado número de miembros, sin perspectivas de dedicación exclusiva ni total profesionalidad, podía permitirse un máximo de dos montajes anuales que realizaban a través de largos períodos de ensayos, casi siempre de noche y en horarios posteriores a los que estaban ocupados por las dedicaciones laborales o docentes de sus miembros.

En definitiva, nació en un momento en el que una parte relevante del Teatro Independiente ya veía la necesidad de transformar ese tipo de modelo inicial de funcionamiento y organización, que habían seguido bastantes grupos, en otras fórmulas más sólidas que permitieran dar un salto adelante en el objetivo de asegurar la plena profesionalización; y que, de hecho, ya estaban desarrollándose.

En este sentido, es sintomático que, después de su segundo montaje, Quiriquibú, de Joan Brossa —cuyo cartel fue diseñado por Joan Miró—, varios miembros del grupo (Fabià Puigserver, Carlota Soldevila, Muntsa Alcañiz, Lluís Homar y Domènec Reixach, además de Lluís Pasqual y Pere Planella, que habían colaborado anónimamente en esa producción) lo abandonaran para integrarse en un nuevo proyecto que se materializaba en un modelo muy diferente: el Teatre Lliure.

Como consecuencia de ello, para la realización del tercer montaje de Teatro de l’Escorpí, una creación colectiva titulada Home amb Blues, se sumaron nuevos esfuerzos mediante el renacido Grup d’Estudis Teatrals d’Horta; y para el cuarto, Onze de setembre, de Guillem-Jordi Graells, y que fue el último de la trayectoria propiamente dicha del grupo, ocurrió lo mismo con el Grup de l’Escola de Teatre de l’Orfeó de Sants.

Posteriormente, el nombre del grupo fue utilizado a efectos puramente formales por Josep Montanyès para su montaje de Revolta de bruixes, de Josep Maria Benet i Jornet, y por Guillem-Jordi Graells para su producción de La dama enamorada, de Joan Puig i Ferrater, aunque ambas producciones tenían sin duda alguna relación de continuidad con los criterios de trabajo de Teatre de l'Escorpí.