La Cuadra
Breve historia
La Cuadra fue uno de los grupos más importantes del Teatro Independiente por la gran originalidad de sus planteamientos escénicos y por su impresionante impacto nacional e internacional. Y se utiliza el verbo en tiempo pasado no porque la compañía haya desaparecido, sino porque sigue en activo con un formato lógicamente muy diferente al que tuvo en sus inicios, como por otra parte le ha ocurrido a todas las compañías aún vivas que proceden del Teatro Independiente.
Su origen hay que buscarlo en la incorporación de dos cantaores de flamenco, Salvador Távora y Rafael Sánchez “El Cabrero”, a un montaje mítico de aquel movimiento: Oratorio, un espectáculo de Teatro Estudio Lebrijano concebido fundamentalmente por su director, Alfonso Jiménez Romero.
La gran acogida a la combinación orgánica de arte escénico y flamenco, con clara voluntad de crítica política, que consiguió aquel espectáculo —incluida una destacada presencia en el Festival de Nancy de 1971— animó a Távora y Jiménez Romero a dar continuidad a esa línea de trabajo. De ello nació Quejío, el primer montaje de un nuevo grupo, La Cuadra, creado ese mismo año y que tomó su nombre de un local de flamenco que entonces existía en el barrio sevillano del Cerro del Águila.
Tras un conflicto interno, Jiménez Romero dejó de pertenecer a La Cuadra y ésta continuó su trayectoria bajo dirección de Salvador Távora, consiguiendo un éxito arrollador con Quejío desde su estreno en 1972.
Su gran difusión, especialmente notable si se consideran los condicionantes de la época, incluyó una extensa programación en el Pequeño Teatro de Magallanes de Madrid que regentaba el T.E.I. y un extraordinario reconocimiento internacional a través de su participación en el Festival de las Naciones de París en 1972 y en el BITEF de Belgrado celebrado al año siguiente.
Los siguientes espectáculos del grupo (Los palos, Herramientas, etc.) se basaron nuevamente en los mismos ejes de Quejío: combinación de recursos teatrales, cante y baile flamenco, con una voluntad de experimentación y complejidad escénica cada vez mayor, fuertes referencias a la cultura andaluza y un manifiesto objetivo de crítica social, que frecuentemente tomaba como referencia el uso metafórico de diversos materiales de trabajo (yunques, martillos, excavadoras, taladros, bidones…).
Por extraño que hoy parezca, algunos comentarios generados por los primeros trabajos del grupo apuntaban a que aquello “no era, en realidad, teatro” y que más bien se trataba de un fenómeno pasajero destinado a no tener mayor desarrollo. Sin embargo, el balance, más de 50 años después, incluye 5.000 representaciones en más de 35 países y 180 festivales que han sumado más de 3 millones de espectadores.
A ello hay que añadir varios reconocimientos institucionales de muy alto nivel, como la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, el Premio Max por la ópera andaluza Carmen o la Cruz de Sant Jordi.
Pero, sobre todo, el hecho innegable de que aquel grupo de los primeros años 70 abrió unas vías de experimentación escénica de honda raíz andaluza que han sido largamente recorridas por un buen número de profesionales y compañías.
Sevilla. 1971. En activo. Salvador Távora. dramaturgia de Salvador Távora con cantes de Salvador Távora y Alfonso Jiménez Romero dramaturgia de Salvador Távora a partir de documentos ordenados y propuestos por José Monleón de Salvador Távora de Salvador Távora Las fichas de este sitio web han sido elaboradas sobre la base de la información contenida en los documentos que figuran en su Bibliografía general, en la base de datos de Estrenos teatrales del CDAEM, en otros materiales accesibles por vía digital y en los artículos que se hallan referenciados, en su caso, en los propios textos de las fichas.
(desde 1-01-62 hasta 31-12-80)
Quejío
Los Palos
Herramientas
Andalucía Amarga
Programas de mano y carteles
