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Akelarre


Breve historia

Akelarre forma, junto con Cómicos de la Legua y Geroa, el trío de grupos independientes vascos más influyentes y de más larga y continuada trayectoria. Una trayectoria que, en el caso del primero, supera sobradamente la veintena de producciones en 18 años de historia.

Fue fundado en 1966 por iniciativa fundamentalmente de quien sería el director de la mayor parte de sus montajes, Luis Iturri, y pasó por él un número muy amplio de profesionales vascos.

Comenzó su andadura con textos de Valle-Inclán, Ionesco, Frisch y Strindberg. En 1967, continuaron con la línea de poner en escena autores consagrados a través de textos de Dürrenmatt, Beham y Genet. Al año siguiente, estrenaron El gorrinillo, de Emilio Granero, y fueron galardonados por este montaje en el II Festival de Sitges con los premios a la mejor dirección, a la mejor interpretación masculina y a la mejor obra. En la siguiente edición del Festival, presentaron El último gallinero, de Manuel Martínez Mediero.

Tras reponer El rehén de Beham, en 1971 produjeron tres nuevos espectáculos con los que hicieron largas giras: Combate entre hombre y mujer, adaptación de Miguel Irurita sobre piezas de Anton Chejov, con el que consiguieron 60 representaciones; Diálogos del simple y el listo, adaptación de Luis Iturri sobre pasos de Lope de Rueda; y Proceso, anatemización y quema de una bruja en un ensayo general, de Ramiro Pinilla y José Javier Rapha. En ese mismo año, además, les llegó un reconocimiento muy notorio: el Premio Nacional de Teatro, concedido por el Ministerio de Información y Turismo.

En 1972, presentaron La corte de Pedro Botero, dramaturgia de Rapha sobre Los sueños de Quevedo; y preestrenaron La leyenda de Jaun de Alzate, de Pío Baroja, coincidiendo con el centenario del novelista, aunque no la llegaron a estrenar.

Siguieron, en 1974, una adaptación de Iturri y Rapha sobre Don Volpone, de Ben Jonson; en 1975, Historia de un pechicidio, de Lauro Olmo; y, en 1977, llegó el que muy probablemente sea el trabajo más recordado del grupo: Irrintzi, un espectáculo bilingüe euskera/castellano con dramaturgia de Luis Iturri sobre poemas de Gabriel Aresti, Gabriel Celaya y Blas de Otero. También fue bilingüe el siguiente espectáculo, Guerra ez, estrenado en 1979, con dramaturgia de Luis Iturri y poemas de César Vallejo.

Al año siguiente, volvieron de nuevo la vista a los clásicos, con Banquetes de amor y risa, sobre textos de Cervantes y Lope de Vega, y siguieron con Fedra, de Miguel de Unamuno. Finalmente, ya en 1980, cerrarían la trilogía vasca —iniciada con Irrintzi y seguida con Gerra ez— con la producción de Hator, una pieza elaborada por Luis Iturri sobre textos de poetas vascos que sería estrenada al año siguiente.

Además del gran número de montajes realizados, Akelarre desarrolló una intensa labor a través de la creación y promoción de una Asociación de Espectadores que posibilitaba la presencia en Bilbao de algunos de los espectáculos más importantes tanto de grupos independientes nacionales como de compañías extranjeras: el Piccolo Teatro di Milano, el Living Theatre de New York, etc.